Thursday, January 25, 2007

¿qué es lo "peor" que puedes escuchar?

Ojo, que lo "peor" va entrecomillado dado que, evidentemente, recibir (de viva voz) muy malas noticias es peor que cualquiera de las opciones abajo descritas. Habiendo esclarecido el punto, cuento a mi amable auditorio -sí, a ustedes 2 que siempre me leen ;-)- que escuchando el podcast de la BBC me topé con los resultados de un estudio bastante peculiar.

El Dr. Trevor Cox de la Universidad de Salford presentó los resultados de su estudio sobre los sonidos más horribles según la reacción humana que despertaron.

Haciendo click en "investigación", luego en "algunos temas de investigación" para llegar a "la busqueda del peor sonido en el mundo" uno cae en la página web del estudio. Además de la versión web, existe una exhibición permanente en el museo de ciencia e industria de Manchester, que buscará analizar los patrones de votación y así encontrar evidencia sobre nuestras percepciones e interpretaciones asociadas a estos sonidos.

Bueno, pues hay de todo. En total, la versión web tiene 30 sonidos. Lo primero que me pareció interesante fue la selección misma que incluye el de un violín desafinado, el de uñas y tiza (o barra de gis) en un pizarrón –ese crinch que todos conocemos-, el de alguien comiendo con la boca abierta, otro con muchos bebés llorando con toda su fuerza, el de hojas trituradas, el sonido de un avión despegando y el de alguien sonándose la nariz, entre otros muchos.

En la entrevista de la BBC, el Dr. Cox dio a conocer los 2 primeros lugares de la “competencia”:

1º El de alguien vomitando
2º El de distorsión en la señal de un micrófono

Resultados interesantes:
a) Existe una reacción generalizada ante los sonidos relacionados con funciones corporales: vómito, sonarse la nariz, flatulencias, etc.
Habrá que ver si esto se limita a sonidos no incluidos en comedias de pipí y popó, tan populares en EE.UU. y el Reino Unido.
b) Existe una reacción similar entre el llanto masivo de changos (macacos) y el sonido de la tiza.
Aquí sí, me quedé 'de a seis'.
c) Ante las dos anteriores, los científicos decidieron dar una explicación “evolutiva” a nuestro desagrado: los humanos, habiendo evolucionado –entiéndase habiéndose civilizado- encuentran estos sonidos reminicentes de su pasado ancestral –no civilizado-.
Umh… puede ser, aunque no me convence del todo…
d) La posición alcanzada por la distorsión del micrófono se entiende simplemente, como el resultado de un sonido horrible con un tono altísimo.
Razonable -sobretodo lo del tono-.
e) Existen diferencias importantes asociadas a factores de género, edad y nacionalidad. Por ejemplo, las mujeres (en promedio) indicaron menor resistencia (mayor aversión) a todos los sonidos, excepto al de bebés llorando, contrario a los hombres, en particular, entre las mujeres de 25 a 34 años. Así mismo, hombres y mujeres menores de 20 años, demostraron mayor intolerancia al sonido del llanto de los bebés, lo que lleva a los investigadores a suponer, que nuestra reacción es relativa a nuestra cercanía a la edad reproductiva.


Me resta la duda, sin embargo, de por qué suelo llorar (así, lágrima total) cuando escucho a alguien desafinado cantar…

2 comments:

marisa said...

ha de ser porque eres tú?

Aranzazu said...

ja! no! yo canto como los mismísimos ángeles!