Thursday, September 14, 2006

Se va, se va, se fue...

Si, como si Cuco Sánchez me cantara, estaba “que te vas y te vas y te vas y te vas y no te has ido”. Así, oficialmente me despido de Chicago que me acogió por dos años. Desde hace 4 días no ha parado de llover por lo que me llevo gotitas chicanas en la chaqueta y las botas, y junto a mi equipaje, el skyline de la ciudad y todos mis recuerdos.

Me parece increíble como en dos años (2 años transcurridos como un parpadeo!!!) mi vida cambio tanto. Solo un cambio permanente (la mama) oscurece el regreso.

Conocí tantas personas maravillosas asi como tantos(as) hijos de Júpiter... De las primeras, me llevo amistades nuevas que parecen viejas además de todos los recuerdos con lo que los mantengo cerca. De los segundos, me llevo lecciones invaluables. De la experiencia estudiantil, me llevo la gratitud de haber tenido acceso a un lugar de tanto dinamismo intelectual como la UChicago. De la experiencia de vida, me llevo el descubrimiento de mi misma. Pero sobre todo, me voy contenta y aunque no con certezas, confiada de que esos planes, sueños y metas llegarán bien y a su tiempo.

A mis amigos, mi amistad y mi admiración.
A mi segunda alma mater, mi gratitud por lo aprendido y una promesa de regreso.
A mi familia, mi cariño.
A Chicago, un pedacito de mi corazón.

Me fui.

2 comments:

ara said...

Es que uno no se cansa de despedirse de lo que ha empezado a querer. :) feliz viaje!

Aranzazu said...

gracias ara, tienes toda la razón. La nostalgia es sólo la cara de mi incapacidad de desprenderme totalmente.